Pedaleando hacia el Kilimanjaro

Hay una motivo por la que ella es conocida como la reina del dolor. Pat R. Notaro / Red Bull Content

Las claves del éxito de la atleta, Rebecca Rusch para subir el Kiliminjaro: trabajar duro, dormir bien, meditar, seguir hábitos y sacar provecho de los años de sabiduría.

Es fácil imaginar por qué Rebecca Rusch es conocida como la Reina del dolor. Para comenzar, la atleta Red Bull es un monstruo absoluto sobre dos ruedas: ha ganado siete veces el título de campeona del mundo de bicicleta de montaña y ha ganado la histórica carrera Leadville Trail 100 MTB, en la que ha batido récords cuatro veces. Además, ganó campeonatos nacionales y mundiales en rafting, carreras de aventura, esquí a campo traviesa y de orientación, un deporte que consiste en la búsqueda de caminos en terreno desconocido y escarpado. Rusch, a sus 47 años, aún no tiene la intención de parar. En marzo pasado, ella y su compañero Patrick Sweeny se convirtieron en el tercer grupo que alguna vez subió el Kilimanjaro en bicicleta.

Hace poco me encontré con Rusch en su casa de Ketchum, Idaho, para hablar sobre su formación, la subida al Kilimanjaro, y cómo cuida su cuerpo y mente para un rendimiento máximo y duradero.

Entrenamiento

Entreno en mi bicicleta de montaña tanto como sea posible. La mayor parte de mi recorrido es largo y relativamente lento. De hecho, yo diría que sólo alrededor de un 20% del mi entrenamiento es de alta intensidad.

Trabajo con un entrenador, el que crea mi programa de entrenamiento. Con el tiempo, me he dado cuenta de la importancia de ser flexible, por eso desarrollamos el plan en base a dos cosas: a la manera en que mi cuerpo se adapta y a las otras cosas que pasan en mi vida. Es difícil centrarse en una semana agotadora de entrenamiento al mismo tiempo que estás remodelando tu casa.

Rutina favorita

No hay nada que me guste más que un largo viaje en bicicleta de 6 a 8 horas con los amigos siguiendo el sendero de Ketchum. Estoy practicando el entrenamiento llamado «camino largo»,  que conlleva gran actividad aeróbica y beneficios de fuerza, sin embargo, es fácil olvidar el entrenamiento cuando estoy al aire libre con amigos.

Preparación para el Kilimanjaro

Aparte de mi rutina habitual, he hecho un poco de entrenamiento específico de montaña. Por ejemplo, dentro de una cámara hipóxica simulo andar por una pendiente en una caminadora con un chaleco de peso y una mochila. También dormía en esta cámara las semanas previas a la carrera. Ambas estrategias fueron sumamente útiles, porque mi cuerpo estaba adaptado antes de poner un pie en la montaña.

Enfrentando estados de ánimo

Cada vez que me desánimo y me sorprendo a mí misma con pensamientos negativos, finjo que le estoy diciendo esas cosas en voz alta a otra persona. Me pregunto a mí misma, podría decirle alguna vez a un compañero: «Bueno, parece que realmente vas a explotar, tu día se acabó» ¿a un compañero que está luchando por seguir? ¡Por supuesto que no! En ese caso tú le dirías: «Sigue empujando y lo harías durante los siguientes cinco minutos». O tal vez le dirías: «Come, bebe, y lo asistes hasta que lleguen a la próxima estación de ayuda». El hacer este ejercicio me sirve como ayuda para reemplazar los pensamientos negativos por positivos.

Creo que lo estoy diciendo es que hay que ser amable con uno mismo. Si tú eres amable contigo mismo, la mayoría de las veces conseguirás salir delante de esos pensamientos negativos con mejor ánimo y no perder (al reflexionar) energía valiosa.

Mentalizarse sobre el tema

La meditación se ha convertido en una parte esencial de mi rutina. Yo uso una aplicación llamada Headspace y medito durante 10 minutos todos los días. Esta pequeña parte de mi día canaliza todo lo que hago. Me ayuda a mantenerme más presente y centrada en el momento, lo que es esencial para un rendimiento de buena calidad para cualquier esfuerzo, incluidas las carreras de bicicletas.

Alimentación diaria

Mi creencia se fundamenta en intentar no comer cualquier cosa que viene en un paquete. Mi dieta es bien equilibrada y abarca completamente alimentos naturales. He intentado lograr una dieta libre de gluten y vegetariana, pero no he podido ni lo uno ni lo otro. Para mí, lo más importante es mantenerse lejos de los alimentos procesados.

Estimulación del rendimiento

Durante las carreras de resistencia más largas, las 150 ó 200 calorías que consumo son casi todas de bebidas deportivas. Es difícil quitar las manos del manubrio (de la bicicleta) por mucho tiempo, por lo tanto, comer se puede convertir en una tediosa tarea, es por eso que hay que beber de una botella, que puedo ingerir fácil y rápidamente con una mano y a cada hora, es el método que mejor funciona para mí.

Las maneras detalladas de obtener energía, por ejemplo: sólidos versus líquidos, qué marca de gel energético utilizar, es personal. Pero una vez que has desarrollado un plan que funcione para ti, no puedo dejar de hacer más hincapié en la importancia de ajustarse a él. Si te atrasas en tus horas de nutrición e hidratación, te empezarás a sentir mal, esto hará que quieras comer y beber aún menos, lo que en consecuencia te hará sentir más mal. Es un círculo vicioso y un agujero del cual es casi imposible salir.

Recuperación

Me gusta usar ropa de compresión después de un duro entrenamiento y en las carreras, además, utilizo regularmente un rodillo de espuma. No soy obsesiva al respecto, pero cada vez que enciendo la televisión, voy y me subo al rodillo (de espuma) al mismo tiempo.

Los métodos como la compresión y el rodillo de espuma ayudan, pero por lejos lo más importante para mi recuperación es el sueño. Duermo muchísimo, de 8 a 10 horas por noche.

Envejecer con dignidad

No es necesario tener 25 años para lograr un mejor rendimiento. A mis 47 años, todavía sigo mejorando y disfruto unos de los mejores días de mi carrera. Puede que no sea tan fuerte o ya no tenga el mismo VO2 máx (cantidad máxima de oxígeno) que en mi juventud, pero la sabiduría es el gran igualador. Soy más sabia sobre cosas como la nutrición y las estrategias de carrera y tengo un autoconocimiento especial que sólo es el resultado de años de experiencia.

Motivación 

Tiendo a mejorar porque sé que cada vez más enlazo lo que estoy haciendo para un propósito mayor. Para la subida al Kilimanjaro, trabajé con World Bicycle Relief, una organización benéfica que entrega bicicletas a estudiantes y trabajadores en zonas rurales de África, los que recaudan un dólar por cada pie de ascenso. Con esos 19.341 dólares comprarán algo así como 120 bicicletas.

(Nota: Rusch está por debajo de su meta de recaudación de fondos. Si quieres saber más sobre World Bicycle Relief y donar. Haz click aquí).

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