Un Camino hacia la Autorrealización

(Gentileza de Luiz Furtado)

Hace cuatro años Luiz Furtado decidió traer desde Brasil el Método deRose a nuestro país. Quienes lo practican lo catalogan como una filosofía de vida: aquí se trabaja el cuerpo y la mente y llegar a la autorrealización es uno de los principales objetivos. Este método ha llegado para quedarse.

Llego a Evaristo Lillo 328, en Las Condes, donde está ubicada la escuela. Es un día de frío, pero el ambiente con el que me encuentro es totalmente cálido. Ahí estaban todos con una sonrisa en su cara, compartiendo algo de comida en una mesa que parecía ser el comedor de la casa. Un té chai para mí mientras espero a Luiz Furtado, el director de la escuela.

Pero antes, hago un recorrido. Veo que las salas de práctica tienen una luz roja que indica si están en clases y observo que hay espacios de lectura. Cada rincón aquí es especial. También me detengo a observar los cuadros que decoran el lugar y veo que algunos muestran posturas muy similares al yoga.

Luiz Furtado, me recibe en su oficina y su cara me transmite solo armonía «¿Cómo está el chai?»,  me pregunta con una sonrisa de oreja a oreja.

Hace ocho años que practica el Método DeRose. Trabajó como socio de una escuela en Brasil durante cuatro años y fue ahí cuando tomó la decisión de intentar algo nuevo y traspasar las fronteras. Entre varias alternativas finalmente optó por quedarse en Santiago, una decisión que lo acercaría también a la cultura sudamericana.

Luiz me comenta que el recibimiento en Chile fue sorprendente, aunque reconoce que todavía el Método DeRose parece un misterio para quienes lo descubren por primera vez. A simple vista algunos pueden confundirlo con el yoga, pero son disciplinas totalmente diferentes. «Se diferencia en la cantidad de técnicas, tenemos más de cincuenta técnicas respiratorias, más de dos mil técnicas corporales, más de 35 técnicas de meditación y una clase nunca es igual a la otra», cuenta Luiz.

El método, a diferencia del yoga, no está enfocado en lo espiritual, sino en el desarrollo personal de una forma práctica y «casi científica», como dice su director. El trabajo aquí es intenso, aunque la regla es «fuerza sin forzar». La idea es siempre respetar el cuerpo.

Camino hacia la autorrealización

Sin embargo, el principal objetivo aquí es la autorrealización ¿Cómo? A través de técnicas y conceptos que ayuden al desarrollo del individuo en varias dimensiones y  más allá de lo físico: trabajando la energía, la vitalidad y las emociones.

Además aquí se trabaja profundamente con la concentración. Luiz agrega que «se trata de desarrollar el foco mental, el foco en tus proyectos, en tus metas, disciplinas y hasta despertar una intuición».

—¿Cómo despertar la intuición?— pregunto.  «Todas esas técnicas, por ejemplo de concentración y  meditación, direccionan hacia una conciencia expandida para que la persona tenga más conciencia de sí misma, desde su cuerpo hasta cómo se relaciona con las personas. Esa conciencia expandida te ayuda a llegar a un estado al que llamamos de intuición. La intuición nunca surge de la nada, surge porque tú quieres», me responde Luiz.

Mientras conversamos, interviene Fernanda. Ella es periodista de la escuela y también practica el método hace un par de años. «Hoy en día hay distintas disciplinas, pero solamente ejercitan el cuerpo sin una filosofía que la sostenga. Cuando vienes acá te das cuenta que está todo muy ligado. Realmente la cultura se vive de verdad y la parte corporal se suma a una filosofía de vida que te puede caer bien o puedes rechazarla. Esto incluye mantener una buena alimentación y buenas relaciones humanas», dice Fernanda.

Pablo Fernández emprendedor del método en Argentina. (Gentileza de Luiz Furtado)

Pablo Fernández emprendedor del método en Argentina. (Gentileza de Luiz Furtado)

Acá hay espacio para todos. Equipos de rugby, luchadores de artes marciales, futbolistas, actores y abogados, son parte del grupo que ha emprendido este camino hacia la autorrealización a través del Método DeRose. La capacidad física va a depender de la técnica que ocupen: más simple o más intensa para quienes tengan más experiencia.

Sebastián Schlotterbeck practica slackline hace una década y en medio de una búsqueda hacia la integridad no solo física sino también mental, apareció el método en su vida. Lo contactaron desde una agencia para que conociera en qué consistía y desde ahí no paró más. Practica todos los días, unas dos o tres veces.

Lleva tres meses en la escuela y si bien su resistencia ha mejorado notoriamente, el crecimiento personal es el que más destaca: «La transformación es profunda, porque el método lleva a examinarte mucho. En estos tres meses han surgido transformaciones gigantescas. Tomo la aparición del método en mi vida como una respuesta a una búsqueda que yo venía haciendo y que se manifestó con una síntesis de conceptos que estaban un poco dispersos en mi cabeza. Aquí pude darles curso de una manera más integral», cuenta.

Hoy el método se ha transformado en un estilo de vida para Sebastián, quien además destaca la buena atmósfera que envuelve este lugar: «Es un ambiente exquisito, hay mucha camaradería, mucha buena onda, no hay malas palabras, no hay negatividad sino pura gente positiva».

Técnicas corporales y respiratorias

A través de las diferentes técnicas corporales, Luiz reflexiona sobre el impacto que este método puede tener en la vida cotidiana: «Por ejemplo, si tienes un objetivo físico de resistencia abdominal, estás trabajando la cintura pero al mismo tiempo estás drenando la capacidad de resistencia, resiliencia y  autosuperación».

«El cuerpo reflexiona lo que tú eres en la vida. Si tienes el cuerpo muy tieso probablemente eres muy tieso en la vida, entonces tu capacidad de adaptación es poca».

Para trabajar esa capacidad de adaptación se desarrolla por ejemplo la flexibilidad. De esta forma, y con la ayuda de técnicas respiratorias, la persona será capaz de enfrentar una situación de estrés sin entrar en conflicto.

El rugby es uno de los deportes que pone en práctica este método.(Gentileza de Luiz Furtado)

El rugby es uno de los deportes que pone en práctica este método.(Gentileza de Luiz Furtado)

El método trabaja siempre en canalizar la energía, el ego y las emociones, lo que resulta más eficaz para lograr la autorrealización. «No es aislarse de la sociedad. Es estar dentro de la sociedad, lugar donde aparecen momentos de dificultad y momentos para evolucionar. Esa es la base de la filosofía», añade Luiz.

Las diferentes técnicas de respiración también aportan en ese desarrollo. El individuo aprende a reaccionar frente a cualquier problema manejando su respiración. Hay respiraciones que sirven para ampliar la capacidad pulmonar y otras que trabajan el aspecto emocional o de concentración, entre otros.

Cada clase es de una hora e incluye técnicas de respiración, técnicas corporales, relajación y meditación. En esa secuencia, aunque la mayor parte del tiempo se la llevan las técnicas corporales.

Actualmente el Método DeRose se puede encontrar en diversas partes del mundo. Existen 62 escuelas en Brasil y 33 en países como Argentina, Chile, EE.UU., Inglaterra, España, Portugal e Italia. Se prevé que para 2018 habrán otras 20 nuevas sedes: 10 en Brasil y otras 10 repartidas por el resto del mundo.

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