Un Lazo Científico con el Turismo de Montaña

Marcos Cole cuenta la historia detrás de Ice field expeditions, un emprendimiento dedicado a realizar expediciones, cursos e investigaciones en montaña, pero centrando su enfoque en el aporte científico que pueden dar al cliente.

Apasionado por su vocación, así se define Marcos Cole, quien desde que conoció la montaña se ha dedicado a enseñarles a las personas a generar un lazo con la naturaleza.

La historia de Marcos es lineal. Estudió Geografía en la Universidad de Concepción motivado por el conocimiento que le podía proporcionar la naturaleza y la manera en la que luego iba a poder incursionar en ella. Durante la carrera, decidió a su vez, hacer el curso de guía/instructor en la Federación de Andinismo de Chile (FEACH) e integrar a su formación lo que más le atraía: la montaña.

Durante estos dos ciclos fue interiorizándose con el mundo al que quería pertenecer, totalmente convencido de ello y trazando un camino sólido hacia la exploración cordillerana. Por eso, el proceso previo a Icefield, estuvo orientado hacia la experiencia y aprendizaje intenso para cimentar las ideas que ya tenía en vista. Un entrenamiento profesional y vocacional.

Terminó Geografía y dedicó tres años trabajando como profesional en estudios ambientales, mientras seguía instruyéndose  en montaña, tanto individualmente, como a través de la FEACH. En ese período pudo constatar el potencial que había en la combinación de ambas disciplinas. Luego de ello comenzó a introducirse formalmente en lo que hoy hace.

«Después de esos tres primeros años, empecé a hacer trabajos específicos, como por ejemplo, acompañar a científicos a medir glaciares; excursiones en las que, si bien había que tener conocimientos de montaña, era interesante poder integrar lo que había aprendido en mis estudios  y comenzar a verlo desde una perspectiva geográfica», dice Marcos.

Estas mediciones glaciológicas consisten, entre otras aplicaciones, en la instalación de sensores en los glaciares para tomar la temperatura y verificar en qué volumen las condiciones climáticas están afectando al derretimiento del hielo. En la mayoría de los casos, estos sensores se revisan una o dos veces al año para sacar conclusiones generales del estudio en particular.

A partir de este tipo de experimentos, Marcos utilizó la montaña para ir entendiendo el cambio climático. Las expediciones servían para estudios universitarios destinados al conocimiento científico de los cambios climáticos y al deterioro del proceso de glaciación, como también para fines privados, donde, por ejemplo, grupos de científicos que trabajan para mega empresas mineras analizan la capacidad de agua disponible para el proyecto en cuestión.

Marcos Cole creó Ice Field Expeditions en 2017. (Camilo Muñoz)

Marcos Cole creó Ice Field Expeditions en 2017. (Camilo Muñoz)

En el caso de Marcos, el camino que buscaba estaba mucho más orientado hacia lo primero, integrando sus estudios en pos de la sustentabilidad y protección de los glaciares. De hecho, sus primeras salidas a terreno fueron mediante la intermediación de profesores de la Universidad de Concepción con propósitos académicos. Más tarde, su participación en este tipo de proyectos fue siendo cada vez más recurrente, y por lo tanto, pudo ir adquiriendo lo que necesitaba para construir algo desde su visión.

Esta consistía, como indica él mismo, en la educación; la oportunidad de formar y generar conciencia sustentable a través de las diferentes herramientas que lo convencieron de que es posible hacer accesible la combinación de una formación didáctica con propósitos prácticos en la montaña, y la integración del enfoque científico. Aquel era su sueño. Desde ahí nace Ice Field Expeditions.

Como emprendimiento propiamente tal, Icefield comenzó en 2017, sin embargo, el trabajo se viene consolidando hace cuatro años, una vez que Marcos junto a otros expedicionistas (que también participaban de estas investigaciones glaciológicas y que hoy pertenecen al proyecto) decidieron aplicar su conocimiento en la montaña y prestar servicios logísticos a personas que querían tener mejor manejo sobre cuestiones técnicas.

Si bien las raíces de Icefield estaban en el guiado de las mediciones, desde el año pasado también realizan ascensiones deportivas especializadas en cursos y capacitaciones de cartografía y orientación en montaña, seguridad y rescate en grietas de glaciares, y montañismo en general.  En concreto, ampliaron las posibilidades de poner en práctica la preparación que venían desarrollando desde que comenzaron a incursionar en esta pasión.

El concepto principal pasaba por mejorar el cómo se está haciendo montaña y trekking en Chile; reducir accidentes mediante la transmisión de buenas prácticas e introduciendo a las personas sobre la esencia de la montaña.

(Fotos expedición gentileza de Marcos Cole)

(Fotos expedición gentileza de Marcos Cole)

«El concepto principal pasa por mejorar el cómo se está haciendo montaña y trekking en Chile; reducir accidentes mediante la transmisión de buenas prácticas e introducir a las personas a la esencia de la montaña. En este ámbito, consideramos que la gente se está perdiendo en los cerros, pues hay una masificación del deporte aventura, hay una tendencia por subir cerros saltándose todo el proceso previo: vestimenta, conocimiento del lugar y la utilización de mapas, detalles que son fundamentales tanto para la preservación del lugar como para la propia seguridad», dice Marcos.

Y agrega: «La idea es poder llevar más allá todo esto, por eso, para mí es importante darle un foco científico al turismo: hacer un trekking al frente de un glaciar y contarle a los turistas qué es eso, cómo se forma, qué han escuchado al respecto. Realmente uno ve mucho más después de eso, porque la información es más completa y profunda. Hay una intención de formar».

Por lo mismo, Icefield ha debido profesionalizarse constantemente de acuerdo al enfoque que quieren transmitir, capacitando a su equipo en inglés, francés y alemán, y desarrollando una metodología que responda a las necesidades de los trabajos de los científicos en terreno. De esta forma, el entrenamiento ha contemplado visitas a universidades y expediciones a Europa y Estados Unidos, además de un amplio recorrido por los glaciares de Chile.

Una propuesta holística al guiado de montaña

Este proceso de renovación le ha dado la oportunidad a Marcos de constatar sorprendentes fenómenos climáticos de diferentes características, pudiendo verificar algo, para él, innegable: la evidencia de los efectos del calentamiento global sobre el planeta.

«Trabajé para una empresa por tres años haciendo expediciones sobre glaciares y el que más me marcó fue el Glaciar Exploradores, cerca de la Laguna San Rafael (límite norte de Campos de Hielo Norte). Yo creo que caminé unas 300 veces por ahí, por lo tanto, sacamos muchos datos evidentes sobre los cambios que este estaba sufriendo. El más significativo: el glaciar pierde 10 cm de espesor por día en verano y 1 cm en invierno», cuenta Marcos.

(Fotos expedición gentileza de Marcos Cole)

(Fotos expedición gentileza de Marcos Cole)

Y continúa: «El consenso del cambio climático por causas naturales pero sobre todo antrópicas, es un debate que prácticamente ya está cerrado en la ciencia. Según mi experiencia, he podido ver cómo la vegetación ha ido colonizando los glaciares y cómo estos retroceden mientras va apareciendo sobre las rocas. Es un ejemplo de que los cambios están siendo muy bruscos y son producidos por el humano. La misma vegetación está consumiendo el agua que provee a las cuencas, extinguiendo por lo tanto, la vida animal. Es una naturaleza con un comportamiento totalmente descontrolado».

Concientizar sobre este tipo de cosas es difícil, cree Marcos. «La cobertura mediática ha sido escasa y mal distribuida, se han creado muchas nociones falsas. En Chile el mayor impacto en los glaciares está en el norte, pero el Perito Moreno es sinónimo de gravedad; llaman más la atención los glaciares de la Patagonia. Sin embargo, es mucho más crítico el retroceso en el Volcán Parinacota, porque por las condiciones climáticas de la región, las cuencas quedan automáticamente sin agua, sumado a las presiones y exigencias de las mineras», explica.

(Fotos expedición gentileza de Marcos Cole)

(Fotos expedición gentileza de Marcos Cole)

Por ello, entregar una mirada científica se ha vuelto una prioridad para Icefield, pues de esa manera, creen estar aportando para formar una visión más completa, además de enseñar dónde y cómo se tiene que hacer vida al aire libre.

«Nuestra profesionalización es un desafío, porque sabemos que entregando las herramientas necesarias, la apreciación del lugar que se visite va a cambiar drásticamente. La idea es darle la oportunidad al cliente de generar una perspectiva, una opinión informada, para que la apreciación sea auténtica», concluye el guía.

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