De los Alpes a Los Andes

(Paulina Sepúlveda)

Tras finalizar su participación en los Juegos Olímpicos de Pyeongchagng, en febrero pasado, Henrik Von Appen llega con claros desafíos en esta nueva temporada de invierno, en la que quiere posicionarse en lo más alto del ranking mundial.

El cinco veces campeón sudamericano de esquí alpino, deja en lo más alto de la cima sus próximos desafíos. Uno de ellos es mantener su título como Campeón Sudamericano, y el otro, llegar al podio en el Campeonato Mundial de Esquí Alpino en Suecia 2019.

Chileno, 23 años, 1.85m de estatura, estudiante de ingeniería, nominado como el Héroe del Deporte por el diario La Tercera, cinco veces Campeón Sudamericano, y designado ganador del Cóndor de Oro por el círculo de periodistas deportivos. Henrik Von Appen, pertenece a una familia muy ligada al deporte, su padre clasificó en los Juegos Olímpicos en los años 80, su prima estuvo en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y otro familiar participó en los Juegos Olímpicos de Pyeongchang 2018.

Henrik comenzó a esquiar a los tres años. En ese entonces vivía junto a su familia en Alemania y aunque sus padres no practicaban deportes de nieve, siempre estuvo en contacto con ella. De manera progresiva fue tomando esta actividad de manera más profesional y su primer salto en este ámbito fue en los Juegos Olímpicos del 2014 en Sochi, Rusia. Participó en los eventos combinado, descenso, eslalon gigante y súper gigante. Luego compitió en 2016, año en que debutó en la Copa del mundo de esquí alpino. Sin embargo, fue en 2017, en Suiza, donde obtuvo su mejor resultado, quedando en el lugar 18º en la prueba de descenso. «Estoy full dedicado. Postergué mis estudios con la modalidad de un semestre dentro y otro fuera. Actualmente vivo de esto y es lo que he planeado hacer con mi vida», sentencia Henrik.   

Para mí el esquí es un placer que consiste en deslizarse por dos tablas, sentir la aceleración en la guata, el viento, y sentirte diminuto en la inmensidad de la cordillera.

El esquiador estudia ingeniería comercial en la Universidad de Chile y tiene claros intereses de democratizar este deporte, estigmatizado como una disciplina cara y elitista. «Es un deporte de difícil acceso, pero hay políticas concretas que ayudan. Por ejemplo, hay promociones para todos los colegios en el Parque Farellones que incluyen arriendos y transporte que no superan los 18 mil pesos. Lo anterior, si bien está lejos de ser barato, sigue siendo más económico que una ida al mall», comenta Henrik. Además, agrega que en Europa el esquí es un deporte de masas, en el que tanto entrenadores de montaña, como los hijos de las personas que trabajan en los hoteles, son los que están en el mismo nivel de competición que Henrik. «Nos discriminan por ser citadinos, por decirlo de alguna manera», cuenta el deportista.

En diciembre de 2017, Henrik Von Appen sufrió una importante caída que le trajo como consecuencia una comprometedora lesión, que incluso puso en duda su participación en los Juegos Olímpicos de Pyeongchang 2018. En Bormio, Italia, sufrió una caída en la que el esquí le cortó tendones, nervios y arterias de su mano izquierda. «Estuve sin movilidad desde el dedo índice hasta el pulgar. Me dieron 150 días de recuperación, pero volví en 50. Fue mucha garra, fuerza y tener la convicción de que el trabajo estaba hecho. Yo sé esquiar y tenía claro que una mano no me iba a impedir tener un buen resultado, y fue lo que pasó realmente», cuenta Henrik.

Henrik Von Appen a sus 23 años ya ha sido cinco veces campeón sudamericano de esquí alpino. (Paulina Sepúlveda)

Henrik Von Appen a sus 23 años ya ha sido cinco veces campeón sudamericano de esquí alpino. (Paulina Sepúlveda)

El apoyo de su familia en su carrera deportiva y sobretodo en los momentos más duros, ha sido relevante para seguir adelante. «Tengo la suerte de tener una familia que siempre ha estado conmigo, incluso en los momentos más malos, en las lesiones. Cuando todos piensan que estoy loco, que no debería hacer lo que estoy haciendo, siempre están detrás de mí dándome apoyo, tanto mis hermanos como mi núcleo familiar. Siempre son mi pilar, mi primer sostén de apoyo y creo que eso es clave para cualquier deportista», comenta el alpinista.

Según él, en todos los hitos deportivos del país, los familiares han estado ahí. «Cuando hablamos de los logros obtenidos por Massú, González, el Chino o los hermanos Miranda, nos damos cuenta que las familias en algunos casos han tenido que hacer varios sacrificios para que sus hijos puedan ir a las competencias, por ejemplo. Son cosas lindas, pero también trágicas, de ver cómo está el deporte chileno», concluye.

Pero para Von Appen, el esquí es más que un deporte. «Es una danza con la montaña. Para mí el esquí es un placer que consiste en deslizarse por dos tablas, sentir la aceleración en la guata, el viento, y sentirte diminuto en la inmensidad de la cordillera, especialmente en una tan grande como la de Los Andes. Es estar en el presente, es la pequeñez, la adrenalina y sobretodo, una forma de autorrealización», expresa el chileno.

Actualmente su meta es defender su título como Campeón Sudamericano. Por lo mismo, está entrenando en el centro de esquí La Parva, lugar donde también es embajador. A su juicio, el nivel de este sudamericano será el máximo, así como el nivel de los mejores esquiadores que estarán compitiendo. «No hay que dar ventaja. Hay que partir desde el día uno aprovechando las condiciones y disfrutar de este centro de esquí, antes de que lleguen los equipos», destaca Von Appen, quien comenta que estas condiciones le ayudarán para trabajar todas las habilidades que necesita para ser un buen esquiador: balance, trayectoria, táctica y salto.

Sin embargo, su mayor desafío será el Mundial de Suecia 2019, sobre el que se ha enfocado desde ya, y al que piensa dedicar todo su bloque de entrenamiento durante el invierno. En esta máxima cita, el esquiador chileno tiene como objetivo completar el top 20 y dejar al país en lo más alto posible.

Compartir

scriptsell.neteDataStyle - Best Wordpress Services