La Magia Secreta de Taitao

(Pablo Jiménez)

Hace siete años comenzó un sueño…el de aventurarse, explorar y descubrir las olas más recónditas de Chile. Así fue como Benjamín Molina, Andrés pérez y Manuel Sigren, emprendieron rumbo a la Región de Aysén ¿La idea? Surfear el paraíso de Taitao.

Según los registros históricos, en octubre de 1553, Pedro de Valdivia envió a Francisco de Ulloa a explorar la costa sur de Chile y tomar posesión del estrecho de Magallanes. Junto a su tripulación, fue el primer occidental en navegar por el archipiélago de los Chonos y los canales que rodean la península de Taitao. Ahí se enfrentó al mal tiempo y a los Chonos, nativos nómades marisqueros, pescadores y cazadores. Sin embargo, en el lugar había algo que —cuatro años más tarde— motivó una expedición liderada por el español Juan Ladrillero con el fin de constatar la existencia de una gran maravilla, a la que llamó Caverna Infernal.

Algo similar quiso hacer un grupo de amigos surfistas y amantes de la naturaleza, que en constante búsqueda por conocer nuevos rincones, soñó con hacer una expedición hacia la península de Taitao. Hace siete años, habían visto a través de Google Earth que las condiciones en este lugar eran las más óptimas para la práctica del surf, sin embargo, llegar hasta aquí no iba a ser tarea fácil.

(Pablo Jiménez)

(Pablo Jiménez)

Primero, tardaron años en llevar a cabo la logística de navegación que los llevaría hasta Puerto Aysén, para luego navegar tres días y descubrir Taitao, un paraíso natural en medio de cuevas e historias de naufragios. «Siempre he mantenido la búsqueda constante de practicar todos los deportes que me gustan en los lugares más alejados y solitarios posibles, sea norte o sur, tratando de surfear solo, para estar tranquilo y generar esa conexión con el medioambiente», cuenta Benjamín Molina.

Sin embargo, cuando la idea comenzó a brotar, también aparecieron las dificultades de explorar la península y de llevar a cabo el proyecto. «Todos estos años estuvimos contactándonos con capitanes y amigos que tienen yates, y siempre las respuestas fueron no. Es un lugar donde no hay nada, los navegantes no van. Es súper complejo estar ahí porque no hay canales, entonces si te entra cualquier viento, cagai», comenta Benja.

Finalmente, después de años de planificación, la fecha para la expedición quedó definida para mayo de este año. Comenzaron por cotizar barcos grandes hasta dar con el Noctiluca, un barco de ciprés de las Guaitecas de la familia Westcott, donde Robin Westcott resultó ser clave en el proyecto gracias a su motivación por conocer la misteriosa Cueva Infernal. Esta se había convertido en un mito entre los navegantes y quedaba —según los relatos de la expedición de Juan Ladrillero—justamente en la zona que estos tres amantes de la naturaleza querían explorar.

(Pablo Jiménez y Francisco Herrera)

(Pablo Jiménez y Francisco Herrera)

Como dato, el Noctiluca fue construido en Dalcahue por maestros de la ribera, exactamente en el astillero Los Elefantes, con la idea de mantener e interactuar con la tradición chilota. Tiene 17 metros de eslora y una capacidad para 8 pasajeros y 3 tripulantes.

Este proyecto, que duró 10 días, también fue apoyado por la marca Haka Honu y capitaneado por René Contreras, un experimentado hombre de mar. En la embarcación también iba Cristóbal Campos, fundador de Haka Honu; Ismael Herreros, surfista de la marca; Jorge Barros, cocinero; Nicolás Subercaseaux, maquinista; Mateo Barrenengoa, Pablo Jiménez y Pancho Herrera, encargados del registro fotográfico y audiovisual, y por último, Robin Westcott.

«El sueño de cualquier sufista es poder conocer zonas inexploradas y salvajes, con olas épicas. Esa motivación ya era suficiente para sumarnos a una expedición como esta. Sin embargo, lo otro que nos llamaba era la navegación en mares como esos, llenos de mitos e historias de naufragios. Era una excelente oportunidad para ir a un lugar con el que todos los surfistas sueñan», dice Cristóbal.

(Pablo Jiménez y Francisco Herrera)

(Pablo Jiménez y Francisco Herrera)

Desde Puerto Aysén iniciaron una navegación que duró tres días, y una vez que llegaron a la península, estuvieron ahí unos cuatro días, siempre arriba del barco. «Surfeamos dos olas: una era de punta, bien larga y con harto potencial, y la otra fue un beach break, bien rico. Ese día fue lo más tropical del mundo, estuvimos todo el día en esa playita, arena blanca, aguas calipso y surfeando», cuenta Benja. «Y el momento de máxima felicidad fue cuando entramos a la primera bahía que habíamos visto en Google Earth, levantar el dron, y ver que la ola que habíamos imaginado por siete años estaba corriendo perfecto», agrega.

Toda la costa estaba llena de cuevas gigantes y de muchos tipos de aves como petreles, albatros y fardelas, también ballenas, orcas, chungugos y lobos marinos. «Era mágico, no se puede describir mucho que es lo que se siente. Estás a 200 millas náuticas del próximo puerto, estás en un lugar que sabes que nadie ha surfeado antes, en una playa que probablemente nadie había pisado antes», detalla Benja.

(Pablo Jiménez y Francisco Herrera)

(Pablo Jiménez y Francisco Herrera)

Además de surfear, pasear en stand-up paddle y explorar el entorno, tuvieron tiempo para buscar la Cueva Infernal. Vieron grandes cavernas en el litoral, y si bien encontraron una similar a la descrita por Miguel de Goicueta, no pueden asegurar que sea esa. Y aunque Robin Westcott no pudo confirmar ni desmentir el mito, sí pudo apreciar la geografía del lugar y entender las innumerables historias de naufragios y leyendas que rodean a este escondido lugar del Pacífico Sur.

Finalmente, esta expedición —que quedó registrada en el documental Taitao, el ruido del viento y el mar, de Mateo Barrenengoa—toma como objetivo mostrar al público las ganas de explorar más allá de la costa chilena, perseverar y cumplir un sueño. Porque no son solo las mejores olas del mundo, sino el llegar muy lejos, a un lugar que alberga mucha historia y naturaleza pura.  «Queríamos que el documental fuera lo más real posible y mostrar la realidad de cómo un par de amigos deportistas logran hacer esta expedición sin ser los mejor surfistas de Chile», explica Benja.

El momento de máxima felicidad fue cuando entramos a la primera bahía que habíamos visto en Google Earth, levantar el dron y ver que la ola que habíamos imaginado por siete años estaba corriendo perfecto

Por otro lado, René Contreras, que hace seis años es capitán del Noctiluca, nunca había llegado hasta este lugar, pues casi ningún capitán suele fondear donde lo hicieron ellos. «Fue muy enriquecedora la experiencia, porque igual es un lugar nuevo y ya tengo otra visión de la parte oceánica del extremo sur. Los canales los conozco completos, se puede decir que tengo una carta en el disco duro de mi cabeza, pero navegar en la parte del Pacífico era un poco complicado porque la ola ya es diferente y uno se pega unas desviadas de rumbo. Y si uno no conoce el lugar, puede ocasionar un accidente rápidamente», comenta Don René.

(Pablo Jiménez y Francisco Herrera)

(Pablo Jiménez y Francisco Herrera)

Sin embargo, la expedición resultó ser un éxito y disfrutaron de muy buenas condiciones climáticas para surfear, bucear y contemplar un entorno único e impresionante. “Si me preguntas cuáles fueron las tres cosas más bacanes, diría que fue nuestra perseverancia, la compañía del capitán Robin Westcott y el apoyo de Haka Honu, sino, nada pasaba», concluye Benja.

En toda expedición siempre existe la posibilidad de no encontrar lo que uno busca, sin importar cuánto esfuerzo o tiempo se dedique. Asimismo, dentro del equipo estaban todos conscientes de que existía la posibilidad de llegar y de no encontrar la ola que tanto querían. Pero aquí, es justamente donde resalta el espíritu del explorador.

Hoy, a Benjamín, Manuel y Andrés solo les queda decidir si volver a la península de Taitao o buscar un nuevo destino para vivir otra experiencia inédita, pero siempre en compañía de la naturaleza más pura y salvaje.

(Pablo Jiménez y Francisco Herrera)

(Pablo Jiménez y Francisco Herrera)

Compartir

scriptsell.neteDataStyle - Best Wordpress Services