Enemigo de los Escaladores

Escalar no es fácil: te enfrentas a un gran peligro y en consecuencia, te expones a varias lesiones. Sin embargo, para algunos también es uno de los deportes más bellos del mundo. Si eres uno de ellos, a continuación te explicaremos cómo afrontar este desafío de la mejor manera posible.

Dentro de las prácticas deportivas, las lesiones siempre aparecerán en el futuro de cualquier aficionado o profesional. El sobreesfuerzo físico, un error de postura o muchos otros factores pueden llegar a ser culpables del resentimiento en alguna parte del cuerpo. Y en el caso de los escaladores, las lesiones suelen ser un panorama bastante común debido a la gran exigencia física que se realiza, como también por el riesgo de caídas.

Con los años, este deporte se ha masificado en cuanto al número de personas que lo practica, en distintos niveles de dificultad. Y esto ha desembocado en un gran abanico de nuevas lesiones que pueden llegar a generarse, más allá de los típicos esguinces o fracturas. A continuación daremos cuenta de las posibles lesiones que se pueden sufrir al practicar este deporte y cómo evitarlas:

¿Cuáles son las lesiones más comunes al escalar?

Consultamos este tema con Guillermo «Willy» Toro, kinesiólogo del centro médico Kinup y practicante de escalada hace años. Y a pesar de que, por ahora no compite, este sigue siendo su hobby y gran pasión. Así, y gracias a su profesión y fanatismo por este deporte, es un gran experto en cuanto a lesiones.

Como nos cuenta Guillermo, las afecciones más usuales siempre se van a producir en los miembros superiores, generalmente en codos, hombros y dedos, por ser las zonas que se llevan la mayor carga. «En personas que están recién partiendo se da más, ya que tienen un muy mal uso de los pies, y creen que todo está en los brazos, entonces terminan sobrecargando una zona, que en un principio, no está diseñada para este tipo de carga», explica Willy.

Pero también se dan muchas lesiones sobre los miembros inferiores, aunque tienden a ocurrir más, por mala fortuna. Los esguinces y fracturas de tobillos se suelen dar por malas caídas. Y no es algo raro: las caídas se dan mucho, por ejemplo, cuando el escalador falla demasiado o cuando termina golpeando la pared porque el asegurador no le dio la suficiente cuerda, lo que desemboca en varios otros episodios, donde también aparecen las fracturas de miembros superiores, en el caso de apoyarse con la mano y con una fuerza muy grande.

Según Guillermo, «otra lesión que aparece es en la rodilla, cuando empiezas a usar los talones y tienes una musculatura que no está bien preparada tanto por la fuerza como por la coordinación con la que el músculo trabaja, lo cual lleva a una sobrecarga en los tendones, específicamente, en los distales e isquiotibiales», comenta.

¿Mala suerte o mal calentamiento? 

«Las lesiones son multifactoriales, el azar se incluye dentro de los factores, también el día, el estado mental del escalador, la planificación que tiene, la ruta específica o algún paso que se le dé muy complejo», dice Guillermo. «En la motivación y en las ganas de poder hacerlo, se pierde la noción de que quizás el hombro lo estás forzando demasiadas veces en una posición que no es muy saludable, entonces, al final, siempre es un conjunto de cosas las que te llevan a lesionarte», agrega.

Lucas Gaona, escalador profesional, señala cómo se cuida de estas lesiones: «Hago ciertos entrenamientos dirigidos a las partes del cuerpo qué más sufren siendo un escalador. Pero en hombros, dedos y codos, lo hago poco», dice como mea culpa.

Y continúa: «es un deporte donde te lesionas mucho, sobre todo al principio, porque si piensas, estás todo el rato colgado de las manos sustentando todo tu peso en una estructura que hace mucho tiempo no utilizamos como especie, por lo tanto te agarras de lugares chicos, malos y estás traccionando mucho con el tren superior. Entonces, es un tema muy importante cuando uno parte. Como consejo, puedo decir que se debe ir con calma, porque los dedos se lesionan y son muy importantes para la escalada».

Como nos contaba nuestro kinesiólogo, las lesiones se deben dividir principalmente en dos grupos: las ocurridas en los miembros superiores, como hombros, brazos, torso, etc., y las ocurridas en las zonas inferiores, como tobillos, rodillas, etc. A continuación, te mostramos un listado con las lesiones que más ocurren en la escalada, junto con su descripción y posible causa:

Miembros superiores

Desgarros: Esta lesión se identifica con un dolor inmediato parecido a una puñalada en la zona afectada, seguido de un chasquido, dependiendo del grado de la lesión. Está causada por falta de un calentamiento adecuado, seguido por una tensión excesiva en los músculos. 

Esguinces dedos y muñecas: Esta zona es un punto débil para los escaladores al ser la parte del cuerpo que tiene mayor contacto con la roca o resina, y por lo tanto, es la que está más expuesta a lesiones.

Tortícolis: Contracción involuntaria de los músculos cervicales, que produce dolores intensos en el cuello cuando se mueve. Su causa es la sencilla consecuencia de mirar durante un prolongado tiempo hacia una dirección en particular, lo cual ocurre en el caso de los escaladores que miran continuamente hacia arriba.

Atrapamiento de nervios: Esta se produce por una compresión o irritación muscular. Puede afectar los nervios del pectoral, axila, codo, antebrazo y muñeca.

Subluxación y luxación de hombros: Separación parcial o completa entre los huesos del hombro, ante un movimiento excesivo y anormal en esta zona. Ocurre comúnmente entre escaladores al quedarse colgando de alguna superficie solamente con un brazo.

Fracturas de clavículas y dedos: Esto se produce ya sea por un impacto potente durante una caída de gran proporción, o por la caída sobre el propio hombro. Las caídas son una parte implícita del riesgo que corren los escaladores, por lo cual las fracturas en estas zonas son comunes ante una caída grave. Por otra parte, los dedos se pueden fracturar ante el aplastamiento de una roca.

Tendinitis: Inflamación del tendón debido al poco descanso del mismo luego de una larga actividad. En los escaladores puede aparecer si no reposan el tiempo suficiente durante la subida.

Miembros inferiores

Fascitis plantar: Inflamación del tejido conectivo grueso que une el talón con los dedos del pie, lo cual es consecuencia de constantes calambres en las plantas de los pies.

Esguinces y fractura de tobillo: Causado por una torcedura o doblamiento antinatural de esta parte del cuerpo.

Patologías primer ortejo: Variación de lesiones en el dedo gordo del pie debido al sobreesfuerzo al que se expone.

Fatiga muscular: No es una lesión como tal, pero puede llevar a un accidente. Es la pérdida total o parcial del músculo para producir fuerza. Puede producirse debido a niveles de calcio insuficientes, acumulación de ácido láctico, deficiencia de glucógeno o incluso falta de hidratación. Puede generar calambres, desgarros y temblor en las piernas.

Guillermo, durante su carrera como escalador, cuenta que ha sufrido dos lesiones importantes: un corte de polea y un desgarro en el pectoral, las dos, justo antes de una competencia. Sin embargo, saca cuentas positivas: «al final terminé aprendiendo que, a pesar de que tengo una muy buena preparación física y trabajos preventivos, una cosa que importa es mantener la humildad sobre lo que uno está haciendo, lo que también ayuda a manejar la ansiedad. Ser ordenado y metódico es solo una parte de la receta. Nunca hay que descuidarse y siempre hay que considerar todas las cosas que involucra un deporte, como la planificación, la alimentación, el estado mental y el anímico. La escalada es multifactorial, por lo cual no se te puede escapar nada, en especial si quieres llegar a un nivel muy alto», comenta.

—¿Qué le dirías a la gente para que pierdan el miedo a escalar sin sufrir estas lesiones?

—Primero les diría que lo intenten. Todos tienen miedo al principio. El vértigo es completamente normal, sin embargo, hay formas para integrarse al deporte y la escalada es muy amigable en ese sentido. Siempre es bueno partir de a poco con gente que esté muy interesada en enseñarte. También, tiene mucho que ver con tus preferencias y con quien vayas. No hay ninguna persona imposibilitada, solo hay personas que tienen más restricciones, y son quienes deben progresar más pausadamente— finaliza.


¿Qué preparación debe tener una persona para no sufrir una lesión?

  • Manejar el tono muscular, el cual permite mantener la postura del cuerpo. Estar con los hombros adelante pasa a ser algo muy poco saludable para casi cualquier deporte, ya que genera muchos dolores a nivel del hombro, por lo cual cualquier entrenamiento debe partir corrigiendo esto.
  • Activar la musculatura, en donde el objetivo es comunicar correctamente el sistema nervioso central y los músculos.
  • Hacer elongaciones cortas antes de una actividad de alta intensidad. Hacer elongaciones largas de 30 o 40 segundos afecta al tejido conectivo dejándolo demasiado laxo, lo que hace que se pierda la fuerza y se expongan las articulaciones a una posible lesión. Las elongaciones más largas se deben hacer al final después de escalar.
  • Alimentarse de manera correcta con nutrientes fundamentales para el fortalecimiento de las zonas expuestas a lesiones: Vitamina C, Manganeso, Vitamina B6, Vitamina B12, Magnesio y Zinc.

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