Los olvidados de El Plomo

Foto de portada por Paris Capetanópulos

Famoso es el cerro El Plomo, el punto visible más elevado de la Región Metropolitana, eclipsando otras increíbles cumbres desconocidas por la mayoría. Y ahora, te invitamos a descubrirlas.

Cuando los que gustan de la montaña o trekking van al sector de Piedra Numerada —paso obligado para ir al cerro El Plomo— estacionan los vehículos en un sector llamado Tres puntas, denominado así debido a un pequeño cerro cercano a dos montículos. Al romper marcha se pueden observar las cumbres de enfrente —Bismark, El Cepo, el Lagruca y el cerro Klatt— las que toman distintas tonalidades durante el atardecer.

Sin embargo, estos cerros son muy poco visitados siendo eclipsados naturalmente por el Plomo, el más grande y el que presenta el mejor desafío. Posteriormente siguen el Leonera y Pintor, que atraen gran cantidad de gente. Por lo mismo los cerros que menciono y que son parte de un largo cordón, quedan en el olvido, pero viéndolo por el lado positivo, es mejor para quienes gustan de hacer montaña en medio de la soledad y la exploración.

Cómo visitarlos

Para conocer estas bellas montañas debemos partir desde Tres Puntas hasta alcanzar el estero Las Llaretas, paso obligado para ir a El Plomo. Acá el camino bifurca: a la izquierda lleva a Piedra Numerada; y a la derecha y bajando por la quebrada Las Yaretas llegaremos hasta el fondo del valle del río Cepo (hasta donde queremos llegar). Se debe cruzar el río y remontar las empinadas laderas y casi a los 700 metros, se arriba a un portezuelo (hay 3), desde donde se observa una pequeña laguna de singular belleza. Se llama Esmeralda, se encuentra a 3590 m y su nombre viene del color de esta piedra, pues la laguna toma este intenso tono, sobre todo en la mañana.

La paz y tranquilidad que existe ahí me invitó a pernoctar en las orillas de la laguna. No estaba solo: al otro lado había una familia de cuatro piuquenes (padres y crías). Durante 3 días me quedé y conocí la actividad de estos enormes pájaros. Son muy territoriales e incluso agresivos. En la noche las peleas con sus congéneres eran al lado de mi vivac y casi temí que se trenzaran sobre mi saco, pero por fortuna no fue así.

Desde aquí establecí un campamento para visitar los dos siguientes cerros, así que al atardecer desplegué mi cocina, libro y mate, los que disfruté con una paz que solo la cordillera entrega.

Cerro Klatt – 4182 m

Por la mañana del segundo día partí a conocer esta montaña de la que no tenía mucha información. La ruta la tenía cargada en el celular a través de Viewranger y por lo mismo, me fue fácil seguirla. El camino pasa por una gran vega donde había una gran parvada de piuquenes, quizás unas 20 aves, que descansaban gracias a la agradable fuente agua de agua y pasto. La pureza del agua aquí es única.

La ruta se empina, pero siempre sin dificultad. El camino es muy agradable y siempre es posible ver la cumbre, la cual se ve luego de unas 4 horas de caminata (puede ser menos). La cumbre presenta distintas cimas. La norte es la más alta y la sur, al parecer, es un lugar de despegue de cóndores, por el guano que hay entre las rocas. Desde aquí se distingue claramente una laguna que posteriormente fui a visitar. Además, la vista hacia el cajón del río Olivares es increíble. Nos permite observar con claridad los grandes 6000 m que disponemos en este lado de la cordillera.

Como consejo y para aprovechar el día caminando y conociendo este lugar, sugiero romper marcha como a las 08:00. Esto da el tiempo de ir a la cumbre, conocer la laguna que está a los pies del Klatt y llegar al campamento para disfrutar la tarde con tranquilidad. En total, son casi 10 km que pueden agotar entre subidas y bajadas, pero que en síntesis, enmarcan lo que es un trekking de montaña sin complicación alguna.

Vista hacia el cerro Klatt. (Paris Capetanópulos)

Vista hacia el cerro Klatt. (Paris Capetanópulos)

Cerro Cepo 4309 m

Al tercer día y por la mañana, partí hacia el Cepo por una ruta opcional que se me ocurrió estando aquí. Lo analicé bien desde fotos que tomaba del cerro Klatt y obviamente por las curvas de nivel que mostraba el mapa de la aplicación Viewranger. No quería encontrarme con laderas empinadas o cortes en el camino (igual me encontré con laderas empinadas y cortes en el camino). Salí rumbo hacia el este como subiendo el cerro para luego trasmontar hacia el sur (por el último portezuelo pegado al cerro), para enfilar hacia la canaleta o ruta lógica que es la denominada  Piedra Numerada.

El tema es que no seguí ese camino, sino, una subida que va paralela al cordón y en ascenso hacia el sur por la ladera oeste. El lugar es pedregoso y se empina bastante, teniendo que recurrir en algunas partes al gateo. Al llegar arriba se forma una semi planicie que es la antesala de la cumbre, la cual se logra mediante un ascenso entre rocas que puede ser considerada nivel 3. No es complicado, pero tampoco es para cualquiera.

En poco tiempo estaba en la cumbre sur desde donde hay un pequeño cairn. La vista norte muestra todo el largo filo del Cepo dando una apariencia dentada y que complica a varios (de hecho, se sugiere que se lleve cuerda). Estuve un rato contemplando el paisaje hasta que llegó el momento de irme. Decidí devolverme por la ruta clásica, así que partí por el filo del cerro hacia el norte, trepando y destrepando, con algunos lugares bastante expuestos y otros no.

Mirando hacia el cerro Cepo. (Paris Capetanópulos)

Mirando hacia el cerro Cepo. (Paris Capetanópulos)

El tema es que a la mitad del filo cumbrero me encuentro con un tajo que corta la arista y que obliga a bajarlo por la ladera. Esta en una desescalada que no es muy fácil. Logro bajar y continúo por la ruta normal hasta encontrar el famoso paso, un pequeño portezuelo entre gendarmes, que baja por un empinado y suelto acarreo con una pendiente de 35°. Una bajada poco agradable, ya que caen grandes piedras desde arriba, así que mucho cuidado para quienes vayan.

Ya abajo retomo el camino y a las 15 hrs estaba nuevamente en el campamento con mucho calor y con mis 4 compañeros. Ahí estaban los piuquenes dando alerta con sus graznidos tan característicos hasta que ven que me siento y cierran el pico.

Descansé media hora y en el intertanto, me dediqué a guardar mis cosas. A las 16:00h estaba listo para marchar y dejar este hermoso lugar que pocos conocen y que en lo personal, tuve la fortuna de visitar. O

Consejos

  • Llevar casco, guantes y bastones (obligatorio).
  • Una cuerda de 30 (opcional).
  • No es necesario piolet ni crampones (en temporada verano).
  • Llevar bototos de trekking.
  • En caso de ir al cerro Klatt, no es necesario el casco.
  • No bañarse en la laguna.
  • Existe señal telefónica en el desagüe de la laguna.
  • En verano no es necesario llevar carpa, en la laguna o vegas es posible hacer vivac.
  • Disponer de buen saco, en la noche las temperaturas bajan de 0°.
  • Revisar las rutas y tracks.

Esta artículo apareció en la Edición mayo/junio 2019 de Outside Chile.

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